Rosas
bajo tierra / Tocar el cielo / No te
quiero más
El mal camino / La cinta mágica
/ Génesis
Ángeles caídos / El
bosque del hada / Dulce soledad
Junto a la orilla
Se me nubla
la razón,
no consigo respirar,
no te apartes de mi lado.
Has perdido tu color,
y el reflejo del metal
se ha escondido en tu costado.
Sin embargo
aún descansas junto a mí,
me has cogido de la mano...
No te siento, pero no te soltaré
hasta que esté a tu lado.
No han saciado
aún su sed
y ahora vienen a por mí
entre miedos atrapado.
Víctimas
de su ansiedad,
persiguiendo un ideal
escondido en el pasado.
Sin embargo aún descansas junto a mí,
me has cogido de la mano...
No te siento, pero no te soltaré
hasta que esté a tu lado.
Sueño
que coges mi mano
y entre lágrimas te llamo...
Voy acompañando
al tiempo y él me ayuda a olvidar,
peregrino de las noches en mi propia soledad;
tu recuerdo no me olvida, no me dejas de llamar
apareces en mis sueños y no puedo contestar.
Y cada rostro
ha perdido la ilusión,
ya no puedo ver tus ojos, ya no escucho más tu voz.
Muerte bendita, te has olvidado de mí,
te he buscado en todas partes pero no me dejas ir.
No me dejas, no me dejas, no me dejas, no me dejas ir.
No...
TOCAR EL CIELO (7:20) (Volver arriba)
Me pregunto
si podrás pensar que me has impresionado...
Nada nuevo hay bajo tus palabras, ¡he conocido a tantos!
Ya estoy cansado de oir tanto "Pero..." ¡Basta ya!
Si estás cansado de mí tienes la puerta detrás.
Tus palabras
me hacen dar un paso más.
Sabes dónde encontrarme, estoy detrás.
Quieres ofrecerme
tantas tierras, pero yo puedo volar;
quieres destrozarme mis cadenas, yo las quiero acariciar.
Verás que somos tres gatos, pero somos multitud:
ésta es la risa que guardo, dime cuál te guardas tú.
Tus palabras
me hacen dar un paso más.
Sabes dónde encontrarme, estoy detrás.
Tres palomas
en vuelo
no las puedes atrapar,
mil susurros del viento
te contagian la risa
cuando nada termina
cuando sientes que vuelas más y más.
Y estaremos
de pie siempre que vengas, estaremos de pie.
¡Se te ve tan pequeño desde el aire!, tan pequeño te ves...
Vamos viejo
amigo, un paso más,
cuando tu tropieces voy yo detrás.
Y si acabas
perdido
estaré yo contigo.
Ya nada importa
en mi interior:
aunque esté solo, estamos dos.
Del mundo entero soy señor
si el mundo está en mi corazón.
Vamos viejo
amigo, un paso más,
cuando tu tropieces, voy yo detrás.
Y si acabas
perdido
estaré yo contigo.
¿Quién puede llegar a tocar el cielo?
NO TE QUIERO MÁS (1:25) (Volver arriba)
Lo he decidido,
ya no te quiero más,
lo he decidio, ya no te quiero más.
Y no es que huelas mal.
(Sin embargo, hueles mal).
EL MAL CAMINO (4:25) (Volver arriba)
Avanzar por
el mal camino
despreciar a un tiempo la esperanza
y seguir siempre confundido
mantener torcida la balanza.
Por una vez
retengo la derrota dentro de mi piel:
he transformado la verdad en otra
por ilusiones imposibles de creer.
Tropezar
por el mal camino
en verdad me siento como en casa.
Disfrutar todo su atractivo
mientras todo lo importante pasa.
Ahora siento
que aunque estoy perdido no quiero volver:
esta noche me quedaré dormido
justo cuando empiece a amanecer.
Esta vez
me siento capaz de perder si pongo mi empeño:
olvidé mis cosas en un viejo hotel, y todos mis sueños.
¿Dónde
me perdí?
Y ahora soy el viejo peregrino
que recorre andando el mal camino.
Esta vez
me siento capaz de perder si pongo mi empeño:
olvidé mis cosas en un viejo hotel, y todos mis sueños...
LA CINTA MÁGICA (2:54) (Volver arriba)
¿Cómo
te va? Supongo que ya has crecido...
¿Dónde estarás? Ahora que has recibido
entre estas líneas escondo mi admiración,
no olvides nunca cómo era entonces yo.
Como verás
conservo aquella cinta;
en su interior se escuchan muchos días.
Los viejos tiempos han dejado de quedarse atrás,
cada canción será una noche más.
Ninguna razón
para que yo te escriba,
sólo la intención de que algún día la recibas.
La vieja cinta nunca morirá:
cada canción un año más...
¿Cómo
te va? Ya ves que he contestado.
¿Dónde estarás? Quizás esté algo cansado...
Esta es la carta que hace tiempo me enviaste a mí,
no pude responder y ahora yo te escribo a tí.
¿Qué
piensas? ¿Qué esperas?
¿Qué habrá sido de tí?
Escucha... Recuerda...
¿Tanto he cambiado yo?
GÉNESIS (7:34) (Volver arriba)
Cuando se
alumbra la noche y llora mi habitación
entre dos versos escritos hay susurros de traición.
El diablo anda en la calle bailando con el alcohol
siempre escucho su sonrisa y nunca me río yo.
Un farol guía mi rumbo y a mi espalda luce el sol,
oigo ecos de un romance, ya conozco esa canción.
Por mis venas
corre el viento, y en mis ojos ya no hay sol.
Soy el eco de un cantante que nunca ha tenido voz.
Sumergido en tus mentiras nunca supe respirar
y ahora que ando por las noches ya sólo me quiero ahogar.
Se deshace
tu recuerdo, el día vuelve a nacer,
sólo hay luz entre mis sueños y ya no te puedo ver.
Voy a ir a la taberna a pedir cuentas a Dios:
olvidó darme una vida aunque me dió un corazón.
Llevo meses bajo el sol y aún no sé
encontrar mi dirección. Ya nunca me iré...
Grita con
fuerza tu nombre mientras se confunde en el humo tu voz,
deja tu huella en el aire y reparte el recuerdo a tu alrededor.
Quiero que
recuerdes mis palabras
guárdalas debajo de tu piel:
por muy lejos que tus pasos vayan
no olvides a quién te vio nacer.
Sigue tu camino siempre al frente,
no olvides echar la vista atrás.
¿Dónde se quedó toda la gente
que no pudo estar donde tu estás?
ÁNGELES CAÍDOS (6:58) (Volver arriba)
Madrugada
en la ciudad, aún está dormido el sol,
esta vez como otra más, suena tu despertador.
Cada día al empezar elevas una oración:
"Buenos días ahí arriba, si es que arriba hay algo"
Sólo
ruego que cuando os vaya a abandonar
olvide todo y sea feliz una vez más.
Una estampa
ya gastada en el fondo del cajón:
el retrato de un maestro por su mortificación.
En tus días una duda, maldita vida de fe,
maldita sea tu conciencia, maldita tu timidez.
Sólo
ruego que cuando os vaya a abandonar
olvide todo y sea feliz una vez más.
Ideales que con el tiempo abandoné:
ángeles caídos en mi fe.
Yo no le
deseo a nadie ni mis dudas ni mi fe,
nadie siga mi camino ni las huellas que borré.
Vida esta de amargura, de cansancio y de dolor:
si no encuentras un sentido serás ciego en tu prisión.
EL BOSQUE DEL HADA (7:07) (Volver arriba)
Medianoche
caminando entre sombras
nunca fue tan extraño mi dolor.
Frente a mí se va marcando el camino
que hace tiempo se abrió en mi corazón.
No distingo las horas en este lugar...
Esta noche
suenan viejas historias
y las ramas murmuran mi canción.
Es la marcha hacia un lugar escondido
que al final se confunde con mi voz.
Y la niebla me envuelve en este lugar...
Busco tus
ojos no los puedo ver.
Me está quemando tu herida mortal.
Pierdo tu rostro cada amanecer,
me he olvidado de volar.
No distingo
tus huellas
y se confunde en mí la realidad.
En este bosque se pierde el camino
hacia donde tú no estás.
Donde voy
se detienen los días,
aquí espero que descanse mi dolor.
¿Dónde estás, pequeña ninfa?
¿Dónde puedo enterrar el eco de tu voz?
Y si vuelvo
a verte una vez más
en tu mundo de ilusión, ¡quédate!
No me claves duende tu aguijón,
no me hagas tu esclavo nunca más de este amor.
Ya estás...
dentro de tus tierras.
Ya estás... dentro de mi corazón.
Ya estás... frente a tu mirada.
Ya estás... entre el eco de mi voz.
Ya estás...
dentro de tus tierras.
Ya estás... dentro de mi corazón.
Ya estás... en el bosque de hadas.
Ya estás... entre el eco de tu voz.
Donde voy
se detienen los días,
aquí espero que descanse mi dolor.
¿Dónde estás, pequeña ninfa?
¿Dónde puedo enterrar el eco de tu voz?
Y si vuelvo
a verte una vez más
en tu mundo de ilusión, ¡quédate!
No me claves duende tu aguijón,
no me hagas tu esclavo nunca más de este amor.
¿Dónde
estoy? No recuerdo este bosque.
Sólo hay vacío en mi interior...
DULCE SOLEDAD (8:04) (Volver arriba)
Espero, ya me da la una, se ha enfríado otro café.
Arriba está triste la luna, esperando amanecer.
Las sábanas no ceden más calor, cuando tú no estás
aquí.
Y todo es de violeta alrededor, pero tu mirada es gris.
Escucho entre
los callejones los recuerdos al pasar,
entre las noches hay rumores de que ya no volverás.
Me encierro en esta blanca habitación dentro del cristal,
y bailo con tu pelo y con tu voz, pero tú no estás.
Camino entre
las dulces sombras y me envuelve su calor,
las noches ahora son más cortas, niña luna niña sol.
Y siento que es mejor al caminar sólo una mitad,
y doy un paso alante y dos atrás entre la ciudad.
He perdido
el sueño y la razón
y ahora estoy ente el olvido y tu corazón.
Sin embargo, prefiero despertar;
ya no espero más en vano dulce soledad.
Te espero, dulce soledad.
JUNTO A LA ORILLA (6:25)(Volver arriba)
Hay confusión,
llueve bajo mi tejado,
y en mi interior algo me llama.
A solas otra
vez,
ni perdido ni encontrado,
y sin querer tiembla tu mano.
Las mismas
personas, el mismo rumor,
señalan el rostro de aquél pecador.
Ocultas pasiones que puedas tener,
alma de cobarde en cuerpo de mujer.
No sientas
desprecio, no sientas temor.
Escucha el latido de tu corazón.
Existen secretos que puedas guardar en tí...
Los años
pasan y ya estás
perdida entre barrotes.
Yo miro al fondo y ahora estoy
sediento de razones.
Por fin estás
caminando por tus tierras,
la soledad se vuelve compañera.
No sientes
más pudor
en el lado oscuro de tu corazón.
¡Siéntelo,
escúchalo! Ya no existe más vergüenza.
¡Juega en tí, estoy aquí! Respeto tus reglas.
Los años
pasan y ya estás
perdida entre barrotes.
Yo miro al fondo y ahora estoy
sediento de razones.
Quiero ver
que no hay indiferencia,
no existe competencia ni razón
por ocultar el hecho del amor que sientes por tí.
Caminas por
tierra, caminas por mar, e intentas naufragar.
Se rompe el silencio, se anuncia el final, que pronto llegará.
Quiero ver
que no hay indiferencia,
no existe competencia ni razón
por ocultar el hecho del amor que sientes por tí.